Thursday, August 2, 2012

Carta de Brandon

Hola de nuevo. Os traigo la traducción que nos ha preparado Ino de una carta de Brandon dirigida a los lectores tanto de La Rueda del Tiempo como de sus propias obras. Como supongo habréis adivinado, versa sobre la culminación de la serie de Robert Jordan. Y sin más zarandajas, os dejo con la carta...

Acabé la última revisión de A Memory of Light este sábado, a primera hora de la mañana; luego se la envié al Equipo Jordan. Y con eso he acabado. El Equipo Jordan me pasará el texto corregido y las galeradas. Quizás tenga que hacer unos cambios aquí o allí, tocar algún párrafo o enmendar algún asunto de continuidad, pero en lo esencial, mi implicación como escritor de La Rueda del Tiempo ha llegado a su fin.

Lo cual no quiere decir que me desentienda totalmente del mundo de LRDT. Estaré presente en la DragonCon de este año al igual que también iré de gira en enero para promocionar AMoL. Mi intención, más allá de lo mencionado, es asistir a la JordanCon con frecuencia y estar disponible para los seguidores de la saga durante los años -incluso decenios- venideros. Pienso hablar largo y tendido de la experiencia que ha sido escribir estos libros; quizás, incluso, hacer algunas entradas en el blog sobre esto.

Pero se terminó el escribir. Y eso aún me tiene algo conmocionado.

Hace casi cinco años, recibí la memorable llamada de Harriet. Desde entonces, siempre he tenido un libro de LRDT en el que debía trabajar. En ocasiones me tomé algún respiro, como hice para escribir The Alloy of Law hace un par de años. Sin embargo, siempre tenía presente la certeza de que había de trabajar en LRDT.

Ese trabajo ha sido mi fiel compañero. Para que conste, cuando recibí esa llamada sólo había sacado un par de libros míos; la segunda novela de Nacidos en la Bruma hacía un mes que había salido. Había escrito otros libros que esperaban su publicación, como varios libros de Alcatraz, el último libro de Nacidos en la Bruma y El aliento de los dioses. También había escrito borradores de El camino de los reyes, The Rithmatist, y el trabajo preliminar para un libro llamado Steelheart.

Sí, había escrito mucho. Aún así, sólo había unos cuantos libros míos en las tiendas. Hacía dos años de la publicación de Elantris. Era un recién llegado a este mundo.

Sigo sintiéndome un recién llegado. Aún así, por extraño que pueda parecer, también me siento curtido en estas lides. Acabar LRDT ha sido una experiencia maravillosa, y al mismo tiempo ha sido agotadora. Siempre he respetado a Robert Jordan, pero ahora aún lo respeto más. Por muchísimas razones. Una de ellas es que durante la mayor parte de su carrera, fue capaz de sacar un libro de La Rueda cada uno o dos años. Eso es una gran cantidad de trabajo. Hacer tres libros me ha agotado.

Durante cinco años, estuviera haciendo lo que estuviera haciendo —ya fuera salir a cenar, sentarme a escribir o revisar mi correo electrónico— sabía que había más cosas que hacer de LRDT. Sabía que había dado mi palabra a Harriet y a los seguidores de que trabajaría duro para concluir la serie con presteza y he cargado con el peso de la responsabilidad de la división de los libros y de que la gente tuviera que esperar más años de los que pensaba para conocer el final. Durante cinco años, he trabajado muchas horas por esas razones. He dedicado todo el tiempo que he podido a LRDT, ya sea de una manera u otra.

Y entonces, hoy, ya no tenía un libro de La Rueda del Tiempo en el que trabajar.

He llegado al final del camino y he dejado mis bártulos. Es maravilloso, relajante y solemne, todo a la vez. Me encanta La Rueda del Tiempo. También es magnífico haber terminado.

Y así, hoy, cruzo una línea de manera oficial. Dejo de ser el piloto de esta saga y vuelvo a ser, de nuevo, tan sólo un seguidor más. Nunca cruzaré esa línea de nuevo. Ocurra lo que ocurra, habré escrito tres libros de la saga. Seguiré apoyando y mezclándome con el mundo de los aficionados de LRDT. Sin embargo, he llegado a un final. Es hora de que centre mi atención en otras cosas.

Ahora vuelvo a mi lugar de trabajo y veo que se ha acumulado un poco de polvo. Por necesidad, he tenido que dejar de lado La Guerra de las Tormentas. Estoy satisfecho por haber elegido trabajar en A Memory of Light en lugar de en el segundo volumen de La Guerra de las Tormentas. No obstante, ahora es el momento de retomar esa historia y hacer que se convierta en la serie tan increíble que he soñado que sea desde hace unos veinte años.

Las historias de Mat, Rand, Egwene y Perrin se han terminado. Volver a las historias de Kaladin, Shallan, Jasnah y Dalinar será mi próximo gran proyecto. En otoño, me veréis hacer algunas revisiones en The Rithmatist y Steelheart puesto que he acordado que ambos verán la luz este año que viene o al siguiente. Seguramente tendréis novedades sobre ellos en los próximos días. Y sí, voy a hacer una secuela para The Alloy of Law.

Acabar LRDT ha sido una experiencia increíble. Espero que algunos de los que me acompañasteis en este viaje, también me acompañéis con los libros de La Guerra de las Tormentas, pero quiero hacer constar que no presupongo que cualquiera que lea los libros de LRDT vaya a leer mis otras obras. A veces me he encontrado a gente que viene a las firmas de libros que se siente culpable por venir “sólo” con un libro de LRDT. No hay ningún motivo para sentirse culpable por ello. Le tengo tanto cariño a LRDT como vosotros, y eso es algo que compartimos. Estoy contento de que hayáis disfrutado con lo que he escrito y me siento tan cercano a estos libros como a cualquier otro que haya creado. Sí, La Rueda del Tiempo no es mía. Pero esos tres libros sí lo son. Los quiero tanto como cualquier otro que haya escrito.

Espero con impaciencia veros de nuevo a muchos de vosotros en las convenciones y en las firmas conforme pasen los años. Gracias, seguidores de La Rueda del Tiempo, por aceptarme y sobrellevar mis errores. Ha habido muchos. Gracias, seguidores de Brandon Sanderson, por sobrellevar mis ausencias mientras transitaba por el mundo de LRDT. Sé que ha supuesto ralentizar la publicación de otros libros, pero esto era algo muy importante para mí.

Robert Jordan fue un gran hombre y la mayor influencia que tuve en mi desarrollo como escritor. Lo que he hecho durante estos últimos cinco años ha sido un intento —algunas veces fallido, pero siempre concienzudo— para demostrar mi reconocimiento. Este género literario le debe lo inmensurable. Mi deuda con él y con Harriet es la mayor de todas.

Señor Jordan, descanse en la Luz. A todos los demás, respirad hondo y preparaos para el final. Ojalá encontréis sus últimas palabras tan satisfactorias de leer como me sucedió a mí cuando las leí por primera vez hace cinco años. He tocado muy poco la última escena, del mismo modo que tampoco he tocado muchos párrafos del final del libro. He alcanzado mi objetivo de escribir estos libros para que se ajusten al final que él escribió, permitiéndonos así incluir sus palabras con los mínimos cambios posibles.

De nuevo, gracias. Que siempre encontréis agua y sombra.

Brandon Sanderson
Escrito el 30 de julio de 2012.
Publicado el 1 de agosto de 2012.

Enlace a la carta de BS

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